martes, 27 de noviembre de 2012

Primero los Británicos y ahora el Pentágono ¿Que sucede?


Crece el temor del Pentágono ante las máquinas homicidas


En el futuro próximo una nueva tecnología permitirá a los sistemas autónomos militares actuar sin autorización humana


Para evitar que la ‘rebelión de las máquinas’ se haga realidad, el Pentágono ha emitido una nueva directiva que priva de la libertad de decisión a los robots armados.


El Departamento de Defensa de EE.UU. ha firmado una serie de instrucciones diseñadas a “minimizar la probabilidad y las consecuencias de fallos” en ingenios armados autónomos y semiautónomos. Según el documento, los robots deben ser equipados con “un sistema de seguridad, con los mecanismos que protejan de la fractura”.



Pero lo más importante es que "los dispositivos deben funcionar de acuerdo con las órdenes de un operario o si no es posible hacerlo, dejar de cumplir la misión”.


Miedo al progreso

La causa de la preocupación del Pentágono es un firme avance del progreso, que paso a paso desplaza a los humanos en tomar la decisión de a quién matar. Actualmente los sistemas autónomos militares no son capaces de actuar por sí mismos. Sin embargo, gracias a la nueva tecnología, en el futuro próximo, los drones podrán actuar sin la autorización humana.


Desde ese momento, cuando EE.UU. da su aprobación para elaborar o desarrollar un arma autónoma, un grupo especial de expertos del Departamento de Defensa de EE.UU. examinará su nivel de manejabilidad y su capacidad de obedecer las órdenes.

El desarrollo de las armas inquieta también a Human Rights Watch, que recientemente hizo público un informe con la proposición de prohibir mediante una herramienta legal internacional “el desarrollo, la producción y el uso de las armas completamente autónomas”.


Fuente: http://actualidad.rt.com

¡...Y las aguas se teñirán de sangre!


Las aguas de Australia se tornan rojas como la sangre


Un enorme florecimiento de algas transforma el mar en algo parecido a una escena de la película 'Tiburón'

Algunas de las playas más populares de Sídney, Australia, han sido cerradas debido a un enorme florecimiento de algas que tiñeron las aguas 'de color sangre'.

Este fenómeno natural se produce cuando un cierto tipo de algas florece y grandes grupos de éstas se reúnen ofreciendo paisajes marinos espectaculares.


Este evento se produce principalmente en primavera y otoño, cuando el agua está más tibia de lo normal y hay un mayor movimiento de las corrientes oceánicas.


De acuerdo con las normas de seguridad, las autoridades locales tuvieron que cerrar las principales playas de la ciudad y les advirtieron a las personas evitar bañarse en estas zonas, dado que el agua enrojecida podría causar irritación en la piel y ojos.


Las playas serán abiertas cuando la concentración de las algas se reduzca.


Fuente: http://actualidad.rt.com

La NASA desarrolla un reactor nuclear que será aplicado en los vuelos espaciales


Utiliza una tecnología que ya se usa hace varias décadas, basada en el uso de caloductos


La NASA y el Departamento de Energía de Estados Unidos están trabajando en la creación de un reactor nuclear de fisión que podrá ser utilizado como generador de electricidad en las naves espaciales.

El equipo de investigadores estadounidenses está utilizado una tecnología ya conocida, que fue inventada en Los Alamos en 1963 y está basada en el uso de caloductos como disipadores de calor.

Los caloductos enfrían el reactor y distribuyen el calor obtenido a través de la fisión entre ocho motores Stirling. Dichos motores convierten el calor en energía eléctrica.

Utilizando estos dos componentes, los investigadores aseguran que podrán desarrollar un sistema “seguro, fiable y eficiente” que será aplicado en los vuelos espaciales.

El generador necesitaría para las reacciones de fisión unos 23 kilos de uranio enriquecido. Se espera que el generador pueda producir aproximadamente 500W de potencia eléctrica.


Fuente: http://actualidad.rt.com

Un sistema solar con miles de colisiones diarias entre cometas


En promedio, cada seis segundos hay una colisión entre cometas cerca de 49 CETI, una estrella que es visible a simple vista. Y esta situación parece que existe desde hace millones de años.

En las tres últimas décadas, los astrónomos han descubierto cientos de discos de polvo alrededor de estrellas, pero sólo dos destacan además por poseer grandes cantidades de gas en sus inmediaciones. Una de ellas es 49 CETI, a cuyo alrededor hay una tremenda masa de gas, incluyendo monóxido de carbono.

Las estrellas jóvenes, con una edad del orden del millón de años, suelen tener un disco de polvo y de gas orbitando en torno a ellas. Sin embargo, el gas tiende a dispersarse con facilidad ante las condiciones impuestas en el medio por la actividad del nuevo sol. Son muy raros los casos en los que, después de 10 millones de años de existencia, a una estrella todavía le quedan cantidades significativas de gas en ese disco.

Sin embargo, a 49 CETI se le calcula una edad de 40 millones de años. ¿Cómo explicar el misterio de que, con esa antigüedad, aún posea una cantidad tan grande de gas a su alrededor?

El equipo de los astrónomos Benjamin Zuckerman, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), e Inseok Song, de la Universidad de Georgia en Athens, Estados Unidos, propone que el misterioso gas proviene de un enorme cinturón de astros pequeños, mayormente cometas, alrededor de 49 CETI. Este cinturón es parecido en algunos aspectos al Cinturón de Kuiper en nuestro sistema solar.

El Cinturón de Kuiper se extiende más allá de la órbita de Neptuno, y la masa total de los numerosos objetos que lo componen es de aproximadamente una décima parte de la masa de la Tierra. Sin embargo, en la época en que la Tierra todavía se estaba formando, hace unos 4.500 millones de años, la masa del Cinturón de Kuiper debió ser de unas 40 veces la de la Tierra. Con el paso del tiempo, la mayor parte de la masa del cinturón se ha perdido.

Recreación artística de disco de cuerpos menores alrededor de una estrella. (Imagen: T. Pyle (SSC), JPL-Caltech, NASA)
El cinturón alrededor de 49 CETI es mucho mayor, con una masa de unas 400 veces la de la Tierra, ó 4.000 veces la masa actual de nuestro Cinturón de Kuiper.

Se calcula que hay cientos de billones de cometas en órbita a 49 CETI. Para hacerse una idea de las probabilidades de colisión entre astros en ese sistema solar, basta con tener en mente esa cifra colosal de cometas, cada uno con un diámetro no inferior al kilómetro (la cantidad de cuerpos es mucho mayor si se incluye a objetos más pequeños). Las colisiones entre objetos de este disco a la fuerza han de ser muy frecuentes.

Es muy probable que estos cometas jóvenes contengan más monóxido de carbono que los cometas hoy típicos en nuestro sistema solar. Cuando colisionan, el monóxido de carbono escapa en forma de gas al espacio, junto con otros gases. La masa de gas observada en torno a 49 CETI es el resultado de los miles de colisiones diarias entre cometas. Todo apunta a que esta abundancia de colisiones se mantiene desde hace 10 millones de años aproximadamente.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com

Dos astronautas veteranos pasarán un año entero en el espacio


Elegidos por la NASA y Rusia, permanecerán en la estación espacial durante 2015 para comprobar la resistencia del cuerpo humano sin gravedad. Su experiencia servirá para la futura exploración humana del Sistema Solar

Scott Kelly (NASA) y Mikhail Kornienko (Roscosmos)
La NASA, la Agencia Espacial Federal Rusa (Roscosmos) y sus socios internacionales han seleccionado a dos tripulantes veteranos para una misión de un año a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2015, en la que recopilarán datos científicos para la futura exploración humana del sistema solar, según informa la propia agencia estadounidense.

En concreto, la NASA ha elegido a Scott Kelly y Roscosmos a Mikhail Kornienko. Gracias a su expedición, se podrá comprender mejor cómo se adapta el cuerpo humano a las duras condiciones del espacio. De hecho, los datos que obtengan ayudarán a las actuales evaluaciones de rendimiento y salud de la tripulación y a determinar medidas para reducir los riesgos asociados a futuras misiones.

Tras un período de formación de dos años, ambos partirán en la primavera de 2015 a bordo de una nave rusa Soyuz desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajstán). Kelly, hermano gemelo de Mark Kelly, marido astronauta de la congresista Gabrielle Giffords, tiroteada en enero de 2011 en Arizona, es capitán de la Marina de los EE.UU. y ha participado como piloto en la misión del transbordador espacial STS-103 en 1999; como comandante en la misión STS-118 en 2007; como ingeniero de vuelo en la Expedición 25 de la ISS en 2010; y como comandante de la Expedición 26 en 2011. Kelly ha pasado más de 180 días en el espacio.

Por su parte, Kornienko es un militar retirado y ha estado vinculado a la industria espacial desde 1986, cuando trabajó en la Corporación Rocket and Space-Energía como especialista en el manual de caminata espacial. Fue seleccionado como candidato a cosmonauta de prueba de Energía en 1998 y se formó como miembro de apoyo de la Expedición 8 de la Estación Espacial Internacional. Además, trabajó como ingeniero de vuelo de la expediciones 23 y 24 de la estación en 2010. Kornienko ha pasado más de 176 días en el espacio.

El administrador asociado para la Exploración Humana y Operaciones de la NASA, William Gerstenmaier, ha felicitado a ambos por su selección para "esta importante misión". "Sus habilidades y experiencia anterior a bordo de la estación espacial se alinean con los requisitos de la misión", ha explicado. En términos parecidos, el jefe de la Agencia Espacial Federal Rusa, Vladimir Popovkin, ha incidido en que la selección ha sido "minuciosa y difícil" y que, al final, han elegido a los candidatos "más responsables, cualificados y entusiastas". "Tenemos plena confianza en ellos", ha aseverado.

Fuente: http://www.abc.es

Especies ocultas desde hace miles de años aparecen en unas cuevas de Teruel


Los tres artrópodos del Maestrazgo, unas «reliquias del pasado», pertenecen a uno de los grupos de animales más antiguos sobre la Tierra


Un equipo de científicos de la Universidad de Navarra y la Asociación Catalana de Bioespeleología ha descubierto tres nuevas especies de colémbolos en las cuevas del Maestrazgo (Teruel). Su descripción se ha publicado en la revista Zootaxa. Estos diminutos artrópodos pertenecen a uno de los grupos de animales más antiguos de la Tierra.


Las cuevas de Maestrazgo (Teruel) están en una región de la Sierra Ibérica donde la fauna está muy poco estudiada. Se trata de un lugar muy aislado, ya que su altitud media está entre 1.550 y 2.000 m y su clima se puede describir como “casi extremo” –desde 40°C hasta 25°C bajo cero–. En el interior de las cuevas las temperaturas se mantienen más constantes, entre 5 y 11°C.

“Estudiar la fauna de estas cuevas permite ampliar el conocimiento de la biodiversidad. En el caso de las tres nuevas especies de colémbolos que hemos encontrado en Teruel, son organismos que viven aislados del exterior desde hace miles de años. Al tener ‘parientes’ en superficie funcionan como reliquias del pasado que han sobrevivido a los cambios climáticos ocurridos en el exterior”, declara a SINC Enrique Baquero, que realizó el trabajo taxonómico junto con Rafael Jordana, ambos de la Universidad de Navarra.

Para estos científicos, es fundamental estudiar las adaptaciones al medio cavernícola de las nuevas especies animales que se encuentran en las cuevas. “Los colémbolos, como otros animales adaptados a las cuevas, necesitan una mayor sensibilidad química, ya que no pueden usar la vista en ausencia de luz”, explica Baquero.


Estos animales son artrópodos del grupo de los hexápodos (seis patas), grupo paralelo al de los insectos, del que se diferencian –por ser más primitivos– por la ausencia de alas, la estructura de la boca, la presencia de tubo ventral y frecuentemente por la presencia de “furca saltadora” (un apéndice impar del abdomen que les sirve para impulsarse lejos de cualquier peligro).

Captura con trampas

Las tres nuevas especies de colémbolos descritas en la investigación que publica la revista Zootaxa pertenecen a grupos muy distintos, separados filogenéticamente unos de otros. Se han denominado como Pygmarrhopalites maestrazgoensis, P. cantavetulae y Oncopodura fadriquei. Los investigadores también encontraron en las cuevas ejemplares de otras cinco especies ya descritas en otras cuevas próximas y otras más alejadas.

El hallazgo de los animales lo realizaron espeleólogos dirigidos por Floren Fadrique, de la Asociación Catalana de Bioespeleología, que entraron en las distintas cuevas, en condiciones muy duras de frío, humedad y falta de luz. “Los animales se capturan poniendo trampas, que son pequeños botes con distintos líquidos, a las que acuden los animales en busca de alimento, quedando atrapados hasta que los espeleólogos vuelven a por ellos. El profesor Jordana y yo recibimos las muestras recogidas por los espeleólogos y realizamos la identificación de los ejemplares”, concluye el experto.

Fuente: http://www.abc.es



¿Sería la vida en Marte parecida a la de la Tierra?


En nuestro planeta todo lo que respira cumple siempre las mismas reglas, pero quizás sea diferente ahí fuera


De existir, la vida en otros planetas podría no parecerse en absoluto a la que conocemos

Si hubiera vida en otros planetas, podría no parecerse en absoluto a la que conocemos. Es una limitación que, de hecho, hace extremadamente difícil su identificación. En Marte, sin embargo, las cosas podrían ser muy distintas, ya que el Planeta Rojo es muy parecido al nuestro y la vida, si es que alguna vez la hubo, podría ser muy similar a la que nos rodea.

¿Si hubiera vida ahí fuera, se parecería a la de la Tierra?

No necesariamente. La vida que conocemos, la de todas las criaturas de la Tierra, está basada en el carbono y en una serie de componentes y reglas que son siempre las mismas, no importa que se trate de bacterias, moscas, elefantes o seres humanos. En efecto, toda la vida terrestre procede de un único y lejano antepasado común, un organismo hipotético que los científicos llaman LUCA (Last Ultimate Common Ancestor), que "estrenó" la forma de estar vivo y al que debemos todas nuestras características, seamos de la especie que seamos.

Sin embargo, nada impide la existencia de seres vivientes que sigan otras reglas, o que estén basados en otros elementos diferentes al carbono. Lo que sucede es, hasta ahora, nunca se ha encontrado uno.

Si la vida extraterrestre no estuviera basada en el carbono, como en la Tierra, ¿sabríamos identificarla?

Probablemente no. La razón es que, al no conocer su bioquímica, sería muy difícil, por no decir imposible, diseñar los experimentos adecuados para que nuestros instrumentos detecten esas formas de vida fuera de la Tierra. Algunos piensan que estamos literalmente rodeados de formas de vida "diferentes" pero que, simplemente, no somos capaces de identificarlas.

Cuando una misión espacial busca vida fuera de nuestro planeta, lo único que puede aspirar a encontrar son formas de vida que "funcionen" exactamente de la misma manera que las terrestres, que son las únicas que conocemos. Los experimentos a bordo del Curiosity, por ejemplo, sólo pueden detectar los componentes biológicos (los "ladrillos de la vida") que se conocen, que son los que hacen que nosotros mismos estemos vivos.

Otra cosa sería, por supuesto, toparse con una criatura compleja, que podamos ver o fotografiar, independientemente de cuál sea su bioquímica. Pero eso no es una aproximación realista al problema, ya que es mucho más fácil localizar microorganismos (o sus huellas o restos), que deberían ser, tal y como sucede aquí, mucho más comunes.

La Ciencia funciona por comparación y, en cuanto a la vida se refiere, sencillamente no tenemos nada con qué compararnos. Se está intentando buscar criaturas "diferentes" aquí mismo, en nuestro planeta. Recordemos, por ejemplo, el fallido anuncio de aquellos famosos microorganismos cuyo metabolismo se basaba, en teoría, en el arsénico, y que al final resultaron ser como todos los demás. La NASA dio entonces un gran patinazo, pero si realmente hubiera sido así, ahora tendríamos una forma de vida "alternativa" que nos serviría para ampliar nuestro abanico de búsqueda a una clase de criaturas completamente diferentes a las que conocemos.

Los esfuerzos en este sentido, sin embargo, continúan, y los científicos centran sus esperanzas en los llamados "extremófilos", criaturas que, aquí en la Tierra, han logrado adaptarse y sobrevivir en lugares donde nadie, excepto ellos, podría prosperar. Se ha encontrado vida, en efecto, a más de 120 grados centígrados en las mismísimas calderas de volcanes; o a varios km. de profundidad, en la rocas viva, donde jamás ha llegado luz ni oxígeno; o bajo las gruesas capas de hielo de la Antártida, o junto a chimeneas termales submarinas, a varios km. de profundidad bajo las aguas oceánicas. Saber cómo logran sobrevivir estas peculiares criaturas nos servirá para poder buscarlas, también, fuera de nuestro planeta.

¿Vale todo eso también para Marte y el Curiosity?

Por supuesto que sí. Sin embargo, los investigadores creen que, en el caso de que la encuentren, la vida de Marte debería de parecerse mucho (o incluso ser idéntica) a la de la Tierra. La razón es que ambos planetas se parecen extraordinariamente y se formaron a partir de los mismos materiales y elementos. Además, con Marte existe la posibilidad de "contaminación" de formas de vida ya desarrolladas en planetas cercanos.

De hecho, la vida, la que conocemos, podría haber pasado de la Tierra a Marte sin demasiados problemas, a bordo de meteoritos. O incluso al contrario, podría haberse originado en Marte, que es algo más antiguo que la Tierra, y haber viajado después hasta aquí. En cualquiera de los dos casos, existen muchas posibilidades de que la vida terrestre y la marciana (si existe) sean muy parecidas.

El problema de la contaminación puede alcanzar, aunque con una probabilidad menor, también a otros candidatos a albergar vida dentro de nuestro Sistema Solar, como es el caso de varias lunas de Saturno y Júpiter.

Fuera de los dominios de nuestro Sol, sin embargo, la cosa cambia por completo. "Ahí fuera", en efecto, podría haber formas de vida que, hoy por hoy, no seríamos capaces de identificar. Se ha confirmado ya la existencia de más de 850 planetas extrasolares, y algunos de ellos (unos cincuenta) con algunas características similares a las de la Tierra. Pero nadie nos puede asegurar que en esos mundos lejanos la vida haya surgido de manera completamente distinta a como lo ha hecho aquí.

¿Qué indicios se han encontrado hasta ahora?

La verdad es que no demasiados, aunque sí muy esperanzadores. Por ejemplo, ahora sabemos que el agua es un elemento bastante común en el Universo. Se han detectado inmensas nubes de vapor de agua en galaxias lejanas, e incluso se ha medido el espectro de varios aminoácidos y otros componentes esenciales para la vida a miles de años luz de distancia. Entre los exoplanetas conocidos, además, hay 7 que parecen ser especialmente favorables y que reúnen varias de las características que creemos necesarias para la vida.

¿Se puede pensar en la existencia de vida inteligente, incluso de civilizaciones avanzadas?

Dado que el Universo tiene 13.700 millones de años y que en él existen billones de planetas, parecería lógico pensar que en algunos de ellos la vida pudo desarrollarse hasta formar criaturas complejas y, por qué no, civilizaciones. Ahí está la famosa ecuación de Francis Drake, un ejercicio matemático que combina diversas variables para calcular, de forma aproximada y según la ley de probabilidades, cuántas civilizaciones podría haber ahí fuera.

Drake encontró que, sólo en nuestra galaxia, podrían existir 100.000 civilizaciones tecnológicas, aunque otros investigadores han llegado a cifras completamente diferentes (que van de las diez a los varios millones) con solo cambiar el valor de algunas de las variables. En todo caso, aunque esas civilizaciones existieran, para que podamos contactar con ellas deberían, por lo menos, estar desarrollándose al mismo tiempo que la nuestra.

Nuestra tecnología espacial lleva existiendo poco más de medio siglo, menos que un parpadeo en la historia del Universo. Otras civilizaciones podrían haber surgido hace dos mil, o cinco mil, o siete mil millones de años, haber durado un millón de años y haber desaparecido para siempre mucho antes incluso de que naciera el primer ser humano.

El desafío, pues, sigue abierto. Y los esfuerzos se doblan en campos científicos muy dispares, que van de la astronomía a la física y la biología. El premio, sin duda, merece la pena.

Fuente: http://www.abc.es

Enigma: Encuentran unas bacterias únicas en la Antártida

 El descubrimiento en el lago Vida presenta un ecosistema que podría ser análogo al de otros planetas


Los científicos estadounidenses han descubierto en el lago Vida, en el continente antártico, unas bacterias que han estado aisladas del ambiente exterior durante 3.000 años, logrando sobrevivir en unas condiciones extremadamente severas.


 Los investigadores extrajeron muestras de agua del lago, que se encuentra bajo una capa de 20 metros de hielo y ha estado aislado del ambiente exterior durante cerca de 3.000 años. Descubrieron que su agua es una fuerte solución salina, que no contiene oxígeno, pero tiene moléculas de nitratos, nitritos y protóxido de nitrógeno.

 Este estudio nos presenta uno de los ecosistemas más extraordinarios de la Tierra" 

Además los especialistas encontraron una comunidad bacteriana sorprendentemente diversa y abundante, capaz de vivir en este ambiente salino, totalmente oscuro y a 13,5 grados bajo cero durante todo el año, 'escondida' bajo más de 20 metros de hielo.


 "Este estudio nos presenta uno de los ecosistemas más extraordinarios de la Tierra", señala Alison Murray, quien lidera el trabajo.

 Los autores de la investigación aseguran que el descubrimiento presenta una forma de vida que podría ser análoga a la de los ambientes en otros planetas helados, que tienen condiciones de salinidad y agua superficial. El estudio fue  publicado en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'. 

Fuente: http://actualidad.rt.com

Científicos británicos se preparan para una ´rebelión de las máquinas´

 Comienzan una investigación sobre los riesgos planteados por nuestros propios inventos 


 Los investigadores de la Universidad de Cambridge presentaron un nuevo proyecto, cuyo objetivo es investigar y prevenir amenazas relacionadas con el cambio climático, la guerra nuclear, y, sobre todo, con las consecuencias del uso de biotecnología y la inteligencia artificial. 

El proyecto obtuvo el nombre de ´Centro para el estudio de riesgo de existencia´ (Center for the Study of Existential Risk) y está dirigido por Sir Martin Rees, autor del libro ´Nuestro último siglo´, en el que afirma que la humanidad se autoexterminará para el año 2100. 

Correremos el riesgo de caer bajo el poder de las máquinas, que no son maliciosas, pero cuyos intereses no nos incluyen"

 Según los autores del proyecto, la humanidad debería tomar mucho más en serio los riesgos relacionados con la inteligencia generada artificialmente,  ya que algún día las tecnologías bio -y ciber- se podrían usar contra sus creadores e incluso exterminarlos.



  Los robots, por ejemplo, son nuestros propios inventos, pero ya nos han superado en algunos aspectos, señala otro miembro del equipo ´de rescate´, el filósofo Huw Price. Según pronostica, "en algún momento de este o del próximo siglo, la inteligencia artificial trascenderá las restricciones de la biología", y entonces, "ya no seremos los seres más inteligentes". Si esto ocurre, "correremos el riesgo de caer bajo el poder de las máquinas, que no son maliciosas, pero cuyos intereses no nos incluyen", precisó.

Fuente: http://actualidad.rt.com

Científicos de EE.UU. aseguran que el yeti existió

 Se especula incluso con que sea un híbrido entre un ser humano y un extraterrestre


 Después de 5 años de estudios, un grupo de científicos estadounidenses encabezados por la doctora Melba Ketchum aseguran haber confirmado la existencia y establecido la naturaleza del mítico yeti. 

Tras analizar 109 muestras biológicas recogidas en EE.UU. y Canadá, como pelo, fragmentos de piel, sangre y saliva que supuestamente pertenecían a esta misteriosa criatura, un equipo de expertos en genética, medicina forense y patologías aseguran que no tienen dudas sobre la existencia de la especie conocida como yeti.

twitter.com/DrMelbaKetchum Foto: Fragmento de piel y pelo supuestamente proveniente de un yeti
 A partir de ahí, un total de 30 genomas mitocondriales fueron secuenciados y se obtuvieron tres genomas completos del yeti. Los investigadores llegaron a la conclusión de que el yeti es un híbrido entre el ser humano y alguna criatura desconocida más cercana a los primates. De acuerdo con las muestras del ADN mitocondrial, la hibridación se produjo hace al menos 15.000 años.

 “No es posible excluir una teoría que puede parecer fantástica: en la hibridación podrían haber participado extraterrestres que visitaron la Tierra. El ADN detectado en las muestras examinadas es demasiado extraño”, comentó Igor Búrtsev, el director del Centro Internacional de Hominología, que tuvo acceso a los resultados de la investigación.

 Hace más de un año, en la provincia siberiana rusa de Kémerovo, finalizaron una expedición y un congreso científico internacionales organizados para confirmar o descartar la presencia del yeti u hombre de las nieves en la región. Basándose en los resultados del congreso, la administración regional declaró que la existencia del mítico ser está “confirmada en un 95%".

Fuente: http://actualidad.rt.com

lunes, 26 de noviembre de 2012

Einstein y la música: La segunda pasión del genio


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A nadie le es desconocido el nombre de Albert Einstein, científico reconocido como uno de los más grandes de los últimos cien años, y que comparte un lugar de honor en la historia de la ciencia conNewtonGalileo y otros genios.

Einstein es conocido por sus aportes científicos, pero lo cierto es que no era su única pasión. El creador de la teoría de la relatividad, era también un apasionado músico que tocaba y componía.

Su intima relación con la música y especialmente las obras de Mozart, se dejó ver en una entrevista publicada en 1929 y que lleva por nombre Qué significa la vida para Einstein.

Einstein y el violín

Muchas veces se relaciona la genialidad con grandes cualidades para la música. Einstein no era la excepción. A los seis años de edad comenzó a tocar el violín y más adelante el piano. El primero de estos instrumentos, en sus propias palabras, era su mayor alegría.

El aprendizaje del violín fue para Einstein algo natural. Si bien tomó clases desde los 6 años, se aburrió rápidamente de los maestros a los que consideraba aburridos. Dejó la educación musical a los 13 años, pero el violín lo acompañó el resto de su vida.
El mismo Einstein dijo que, si no hubiese sido científico se habría dedicado a la música. El genio de las ciencias buscaba inspiración en la música e incluso compuso varias piezas.

Einstein, habló de su relación con la música y dijo:
“Siempre pienso en música y la música llena ms sueños de día. Puedo ver mi vida en términos de música y de ella saco gran parte de mi alegría.”
La relación entre Einstein y la música, se describe en un artículo escrito en la revista Physics World del año 2005, conmemorándo los 100 años de su teoría de la Relatividad Espacial.
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Einstein y Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart, era el compositor favorito de Einstein y el físico tenía sus razones. Para él la música de Mozart era tan pura que parecía que hubiese estado siempre presente en el mundo, esperando ser descubierta por el maestro.

Lo mismo ocurría con las leyes de la física y el universo, de modo que hay un cierto paralelismo entre los científicos y los músicos, ya que Einstein creía que existía una afinidad en la forma de pensamiento y el proceso creativo.

La exquisita relación entre Albert Einstein la música de Mozart, es descrita en un artículo de Arthur Miller, que lleva por nombre Un genio encuentra la inspiración en la música de otro, publicado en el New York Times el año 2006.
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Como ven, ambas pasiones del genio de Einstein estaban fuertemente ligadas y nos ayudan a comprender un poco mejor cómo funcionaba el cerebro de este científico que cambió para siempre la forma en que vemos las cosas.

Fuente: http://www.ojocientifico.com

Cómo vivían los Hombres de la civilización Maya


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Seguimos conociendo los modos de vida de los Hombres de las civilizaciones más importantes de la antigüedad. Ya nos hemos dedicado a hablar sobre el Antiguo Egipto y también la Antigua Grecia, hoy cruzaremos el océano y hablaremos sobre cómo vivían los Hombres de la civilización Maya, una de las más (sino la más) importantes del continente americano precolombino.

Cultura y civilización Maya

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Lo primero que vale la pena mencionar es que, a diferencia de otras grandes civilizaciones contemporáneas que ya hemos visto (tales como los egipcios y los griegos), los mayas surgieronmás bien como una gran familia, como un grupo de varias culturas, de profundas creencias y de costumbres arraigadas, que gradualmente fueron desarrollando su poderío.
Los investigadores tienen la teoría de que los mayas llegaron al continente americano luego de años de migración a través de Asia y el norte de América (Alaska) en la última Era Glacial, es decir hace unos 10.000 años.
Se estima que vivieron entre los años 2000 a.C. y 1600, además, se suele estudiar a los mayasdentro de tres períodos:
  • El pre-clásico. Entre unos varios cientos de años a.C. (la fecha concreta es objeto de gran controversia y suele considerarse de hasta 1000 a.C.) y el 300.
  • El clásico. Entre el 300 y el 900.
  • El post-clásico. Entre el 900 y poco más del 1500, hasta la llegada de los conquistadores y su consecuente desaparición.
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No obstante, en el correr de las últimas dos décadas se han realizado hallazgos que permiten poner el año 2000 a.C. como punto de partida para la antigua civilización Maya. En términos geográficos, los mayas gradualmente fueron ocupando los territorios centroamericanos que hoy conocemos como Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y parte de México.

Las sociedades estratificadas

C%C3%B3mo-viv%C3%ADan-los-Hombres-de-la-civilizaci%C3%B3n-Maya-3.jpgLos mayas tenían una estructura social estratificada que contaba con un gobernador en la cúspide del sistema (una suerte de rey con poder hereditario), quien regía tanto en los problemas terrenales y cotidianos como en todo lo espiritual. El siguiente escalón era ocupado por la nobleza y los sacerdotes, luego estaban los plebeyos (que eran la mayoría y que vivían en familias de fuertes y estrechos lazos) y en el último lugar estaban los esclavos. Los esclavos eran prisioneros de guerras contra otras aldeas, así como aquellos que rompían las leyes que regían la civilización, cuando había un delito el delincuente era convertido en esclavo.

Excelente agricultores y cazadores

C%C3%B3mo-viv%C3%ADan-los-Hombres-de-la-civilizaci%C3%B3n-Maya-4.jpgLa mayor parte de la población se componía por plebeyos, que trabajaban como agricultores y granjeros. Los mayas eran excelentes agricultores, desarrollaron complejos y productivos sistemas y técnicas agrícolas como la llamada milpa (quemaban y talaban todo el follaje dejando la tierra en óptimas condiciones para la primavera) o la de terrazas (construían grandes muros de piedra para nivelar los campos en zonas montañosas y mejorar los riegos). El alimento principal era el maíz, los frijoles, calabazas, los aguacates, las patatas dulces, el cacao, la vainilla y tomates, entre otros. Las frutas de los árboles y la miel así como los perros, pavos, patos, conejos, jabalíes, peces, venados, tortugas y reptiles, también formaban parte del menú.

Cosmos, religión y sacrificios

C%C3%B3mo-viv%C3%ADan-los-Hombres-de-la-civilizaci%C3%B3n-Maya-5.jpgLa religión Maya, como en todas las culturas de la Edad Antigua, era parte fundamental en la vida de cada habitante pues explicaba la realidad y todas las interrogantes. Las ruinas mayas hoy sirven de testimonio de lo que fue su profunda visión del mundo espiritual y del cosmos. Los mayas creían en la existencia de lo que serían 13 cielos y 9 inframundos gobernados por 9 deidades oscuras. Tenían una concepción politeísta, en la que nuevos y viejos dioses libraban feroces batallas en otros mundos y estos podían ser tan benéficos como malévolos, por lo que que siempre se los debía mantener a gusto mediante ceremonias, rituales y sacrificios humanos (para este fin se utilizaban los esclavos). Enormes templos y complejas pirámides se construían en lo profunda de la selva para estos cometidos.

Avances científicos, matemáticas y arte

Como-vivian-los-Hombres-de-la-civilizacion-Maya-1.jpgEn ramas científicas como las matemáticas y astronomía, así como en expresiones artísticas como la música, la pintura y la literatura, los mayaspresentaron sorprendentes avances. Por ejemplo, tenían un calendario tan complejo como preciso (lo que hoy se ha vuelto polémico debido a laspredicciones mayas sobre el fin del mundo en el año 2012). Los mayas tenían un calendario formado por 260 días, cada uno con un número y un símbolo específico, además, los días se enumeraban del 1 al 13. Todos estos aspectos así como el mundo religioso también regía las artes, los mayas eran grandes compositores y en su música utilizaban diversos instrumentos de viento; sus pinturas, artesanías y monumentos representan diversos personajes y escenas provenientes de las leyendas e historias de sus piezas literarias y mitológicas.
La cultura de la antigua civilización Maya es simplemente sorprendente y aún queda muchísimo por descubrir. ¿Qué otras particularidades conoces tú sobre los mayas? ¿Qué opinas acerca de las numerosas historias sobre la predicción maya en relación con el 2012

Fuente: http://www.ojocientifico.com

Nuevo planeta potencialmente habitable


La lista de planetas descubiertos en órbita a otras estrellas no deja de aumentar. Y ahora ya se vislumbra que los planetas potencialmente habitables no son una rareza como un sector de la comunidad científica creía en el pasado.

Recreación artística de superTierra. Imagen: J. Pinfield / RoPACS network / University of Hertfordshire
El hallazgo de una nueva superTierra, HD 40307g, alrededor de la estrella HD 40307 a 42 años-luz de la Tierra, ha levantado gran expectación, por estar su trazado orbital dentro de la franja de distancias a su sol en la cual el calor recibido de él permite la existencia de agua líquida y una atmósfera estable.

Una superTierra es un planeta rocoso como la Tierra, pero de mayor tamaño, capaz de poseer una atmósfera sustancial, quizás mucho más densa que la de la Tierra.

Con el último planeta descubierto, son ya seis los conocidos en órbita a la estrella HD 40307, más pequeña y menos luminosa que nuestro Sol.

El equipo internacional que hizo el hallazgo fue dirigido por Mikko Tuomi de la Universidad de Hertfordshire en el Reino Unido, y Guillem Anglada Escudé de la Universidad de Gotinga en Alemania. Entre los investigadores figura también Paul Butler del Instituto Carnegie de Ciencia, en Washington, D.C., Estados Unidos.

Para su trabajo de detección y análisis, el equipo usó software desarrollado recientemente que procesa de modo más minucioso los datos reunidos por las observaciones, permitiendo revelar la presencia de planetas que de otro modo podrían no ser detectados.

HD 40307g es, de entre los seis planetas en órbita a HD 40307, el más alejado de ésta. Los demás están sometidos a un calor excesivo por su cercanía a la estrella.

Se calcula que la masa de HD 40307g es al menos siete veces mayor que la de la Tierra. Se cree que el planeta gira sobre sí mismo de un modo que permite la existencia de un ciclo día-noche, y quizá tenga unas condiciones ambientales no muy distintas de las imperantes en la Tierra. Por todo ello, la existencia de alguna forma de vida es factible, aunque, por supuesto, esto no es garantía de que haya vida.

"La estrella HD 40307 es una vieja y sosegada estrella enana, de modo que no hay razón para creer que ese planeta no pueda sostener un clima parecido al de la Tierra", valora Anglada Escudé.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com

Marte y otros candidatos para la vida


El hallazgo del Curiosity que «cambiará los libros de Historia» ha avivado el interés por la búsqueda de vida fuera de la Tierra. Este es un repaso de los lugares con más probabilidades


Durante las próximas semanas, probablemente el 3 de diciembre, la NASA hará públicos una serie de datos obtenidos en Marte por el rover Curiosity. Unos datos que, según el jefe científico de la misión, John Grotzinger, "cambiarán los libros de Historia". Tal y como ya publicó ABC, existen muchas posibilidades de que el anuncio tenga que ver con el hallazgo de material biológico en el Planeta Rojo. O, incluso, de alguna prueba de la existencia de vida pasada en Marte. En estas líneas, resumiremos cuáles son las expectativas de los científicos a este respecto y la razón por la que sería tan importante hallar alguna forma de vida fuera de nuestro propio mundo.

¿Puede haber vida fuera de la Tierra?

Definitivamente sí. Aunque sólo sea por una simple cuestión de estadística. Existen miles de millones de galaxias en el Universo, y cada una de ellas está formada por miles de millones de estrellas. Muchas de esas estrellas, como el Sol, tienen planetas, lo que significa que el número total de mundos se cuenta por billones. Simplemente, no resulta lógico pensar que en medio de tanta inmensidad, la vida haya surgido solo en la Tierra. Hacerlo sería algo parecido a la concepción geocéntrica del astrónomo griego Ptolomeo, quien pensaba que la Tierra estaba fija en el centro del Universo y que todo lo demás giraba a su alrededor. La Ciencia está convencida de que hay vida "ahí fuera". Ahora se trata de encontrarla.

¿Cuáles son los mejores candidatos a albergar vida dentro del Sistema Solar?
Un planeta, Marte, y cuatro lunas: Titán y Encelado (en Saturno), y Europa e Io (En Júpiter). En el primer caso, porque se cree que Marte y la Tierra se formaron a partir de la misma nube de materiales originales y son, pues, mundos muy parecidos, aunque Marte es un poco más antiguo.


Marte


Marte, además, albergó en el pasado una gran cantidad de agua en estado líquido, en forma de mares y grandes ríos cuyos lechos han sido ya recorridos y estudiados por toda una batería de instrumentos centíficos humanos. Marte, igual que la Tierra, tuvo una atmósfera, aunque debido a su menor fuerza gravitatoria (es más pequeño que la Tierra) no logró sujetarla y terminó siendo el mundo árido y seco que conocemos hoy.

Los investigadores, sin embargo, ven más que probable que en el pasado se hubieran desarrollado formas de vida en este planeta, que en su juventud debió parecerse mucho a la Tierra. Y si hubo vida en el pasado, algún microorganismo podría haber sobrevivido hasta el presente, quizá bajo la superficie y al abrigo de la letal radiación solar.

Hasta ahora, casi cincuenta naves han viajado ya hasta Marte para estudiar su composición, dinámica, geología, climatología y, sobre todo, para buscar signos de esa hipotética vida pasada. En este sentido, el Curiosity podría haber relizado un avance espectacular.

Lunas de Saturno y Júpiter

En cuanto a los satélites de Saturno y Júpiter, los cuatro resultan altamente espectaculares. Y por varias razones. Titán, la mayor luna de Saturno, es quizá la mejor candidata. Es el único lugar del Sistema Solar, excepto la Tierra, en el que hay lagos y mares líquidos, aunque no son de agua, sino de metano. Cuenta con una densa atmósfera de nitrógeno y metano y, en más de un sentido, se parece mucho a la Tierra primitiva de hace tres o cuatro mil millones de años, cuando surgió la vida en ella. Los datos de la sonda Cassini y de la sonda Huygens, que aterrizó allí en 2005, refuerzan la idea de que se trata de uno de los mejores candidatos del Sistema Solar para albergar vida.


Encelado


Encelado, por su parte (otro satélite de Saturno) está completamente cubierto por una capa de hielo que probablemente oculta mares de agua líquida. La sonda Cassini ha detectado allí carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno, elementos indispensables para que exista el tipo de vida que conocemos. Y todo indica, además, que esta luna tiene un núcleo incandescente de roca fundida, lo cual podría aportar el calor necesario para que la vida se desarrolle.


Europa


Pasemos ahora a Júpiter. Allí está Europa, uno de sus cuatro mayores satélites. Se trata de una luna activa, con actividad volcánica, lo cual hace posible que, bajo la capa protectora de hielo y al calor de fumarolas submarinas, la vida pueda haberse desarrollado allí. Existen planes de la NASA para enviar a Europa un minisubmarino capaz de perforar la cubierta helada y sumergirse en sus océanos subterráneos en busca de actividad biológica.


Io


Io, finalmente, tiene más de 400 volcánes activos, todo un récord en el Sistema Solar. A pesar de su tamaño, similar al de la Luna, cuenta con un buen puñado de montañas más altas que el Everest. Pero lo que llama la atención es su atmósfera, en la que se han detectado gran cantidad de compuestos esenciales para la vida. Lo que, junto al calor de los volcanes, resulta prometedor.

¿Y fuera del Sistema Solar?

Hasta ahora sólo nos hemos fijado en nuestro propio Sistema Solar, pero las posibilidades de vida se extienden mucho más allá. Desde que en 1995 se descubriera 51 Pegasi b, el primer planeta fuera del Sistema Solar, los astrónomos han conseguido, hasta ahora, confirmar la existencia de 851 exoplanetas, distribuídos en 665 sistemas planetarios diferentes. Casi 2.500 más han sido ya detectados y están a la espera de confirmación.

Muchos de ellos, la inmensa mayoría, son inviables para la vida tal y como la conocemos, pero los métodos de detección se han ido perfeccionando y en la actualidad los científicos no solo intentan localizar nuevos mundos, sino buscar aquellos que pueden ser más parecidos a la Tierra. Es decir, que sean rocosos, que tengan una atmósfera y, sobre todo, que estén a la distancia precisa de su estrella para que en ellos pueda existir el agua en estado líquido.

Esa distancia, llamada zona de habitabilidad, es una estrecha franja orbital en la que la temperatura es la adecuada para que haya agua. En el Sistema Solar, esa órbita privilegiada está ocupada por la Tierra. Entre todos los exoplanetas descubiertos, unos 50 están a la distancia correcta, pero sólo 7 reúnen todas las características necesarias y son, pues, potencialmente habitables. La lista, por supuesto, crece cada día, y los astrónomos creen que está muy cerca el momento de anunciar el hallazgo de una "nueva Tierra".

¿Es cierto que la vida terrestre podría proceder precisamente de Marte?

Puede parecer una broma, pero es una posibilidad muy real. Se sabe que muchos microorganismos son capaces de sobrevivir en el espacio. Su resistencia se ha probado en múltiples experimentos en los transbordadores y en la Estación Espacial Internacional. Y se sabe también que los mundos del Sistema Solar, especialmente los interiores, que son rocosos (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) se intercambian materiales de forma prácticamente contínua.

La forma en que esto sucede es relativamente sencilla. Cuando un meteorito cae, por ejemplo en Marte, el impacto levanta toda una nube de piedras y escombros de todos los tamaños. Muchas de esas rocas son lanzadas de nuevo al espacio por la violencia de la colisión y pueden, eventualmente, caer en otros mundos, por ejemplo en la Tierra. Se trata de una especie de "carambola cósmica" en la que un trozo de roca de un planeta termina formando parte de otro. Aquí, en la Tierra, se han encontrado ya hasta 16 rocas procedentes de Marte.

Y dado que, como hemos visto, Marte es algo más antiguo que la Tierra, y que tuvo atmósfera y agua, la vida podría haberse desarrollado allí antes que en nuestro propio planeta y viajar después hasta aquí a bordo de un meteorito. El resto, es historia.

¿Por qué es tan importante hallar vida extraterrestre?

Porque respondería a una de las cuestiones más acuciantes a las que se enfrenta el ser humano. Y demostraría que la vida no es algo excepcional y probablemente irrepetible, una simple casualidad que sucedió solo aquí, en este pequeño rincón del Universo que llamamos Tierra, y en ningún otro lugar. Descubrir vida "ahí fuera" sería una prueba de que no estamos solos, de que hay más lugares a los que algún día podremos ir y de que existe algo más de lo que, simplemente, tenemos delante de las narices.

Fuente: http://www.abc.es