jueves, 13 de diciembre de 2012

Definen los circuitos neuronales de la depresión


Los investigadores han logrado inducir y aliviar con éxito algunos síntomas de la depresión, como la falta de placer o de motivación, en ratones


Los circuitos neuronales implicados en la recompensa también tienen un papel en la mediación de comportamientos depresivos

Dos trabajos que se publican este miércoles en «Nature» explican cómo los circuitos neuronales implicados en la recompensa también tienen un papel en la mediación de comportamientos depresivos. Ambos estudios demuestran los efectos en ratones con comportamientos de estrés inducidos de la manipulación específica de las neuronas dopaminérgicas en el área ventral tegmental (VTA), una zona asociada con los mecanismos de recompensa. Esta es la primera vez que determinados tipos bien definidos de neuronas dentro de una región específica del cerebro se han relacionado directamente con el control de los múltiples síntomas de la depresión mayor.

Las personas que sufren de depresión sueles ser incapaces de experimentar placer en las cosas que antes sí lo eran y tampoco se ven con fuerzas para hacer frente a desafíos o proyectos. En la mayoría de los casos los síntomas aparecen juntos, pero también desaparecen juntos cuando la depresión es tratada con éxito. Desde hace tiempo se ha sospechado que la dopamina presente en el cerebro podría ser un factor clave en la enfermedad, y sin embargo, en la larga historia del estudio de la depresión, nadie ha sido capaz de relacionar con claridad estos dos conceptos juntos.

En el estudio realizado en la Universidad de Stanford (EE.UU.), los investigadores han logrado inducir y aliviar con éxito algunos síntomas de la depresión, como la falta de placer o de motivación, en ratones únicamente actuando sobre el área tegmental ventral. Así, del grupo de Stanford, Karl Deisseroth ha utilizado una técnica conocida como optogenética para localizar el lugar específico del cerebro que produce varios síntomas, como la depresión.

«Por vez primera –señala Deisseroth- se ha relacionado directamente un grupo de neuronas de dopamina en el área tegmental ventral con el control y alivio de síntomas muy diferentes de la depresión». En su opinión, aunque la depresión es una enfermedad compleja con muchas incógnitas, esta información puede ayudar a iniciar nuevas líneas de investigación sobre los caminos de la depresión en el cerebro y desarrollar nuevas soluciones para las personas con depresión.


El equipo de Deisseroth fue capaz tanto de inducir y como de aliviar múltiples síntomas de la depresión mediante la modificación genética de las neuronas de dopamina en el área tegmental ventral a través de la sensibilidad a la luz. Así, con sólo apagar o encender la luz, mediante cables de fibra óptica insertados en el cerebro de roedores, «se puede producir e inhibir síntomas de la depresión».

En el otro trabajo, realizado por el equipo de Hu Ming-Han de la Mount Sinai School of Medicine, New York (EE.UU.), se investigaron los efectos funcionales de los diferentes patrones de actividad neuronal en el área tegmental ventral diez días después de un fracaso social repetido, una experiencia muy estresante. Los resultados mostraron que la manipulación a ráfagas, de la actividad de ciertas poblaciones de neuronas del área tegmental ventral hace que aquellos ratones previamente resistentes sean más sensibles, mientras que una actuación contraria provoca que los ratones sean más resistente.

Si bien los resultados son significativos, Deisseroth, que también es psiquiatra, advierte que la depresión y otras enfermedades mentales son complejas, multidimensionales y varían de paciente a paciente. «Sin embargo –apunta-, debemos tener en cuenta que el circuito de la dopamina en el área tegmental ventral estudiado es muy similar en roedores y en humanos».

Fuente: http://www.abc.es