miércoles, 24 de octubre de 2012

El agujero negro de la Vía Láctea devorará una gigantesca nube de gas en 2013


   El agujero negro situado en el centro de la Vía Láctea, conocido como Sagitario A, devorará, en 2013, una gigantesca nube de polvo y gas, de unas 4,3 veces la masa del Sol, que se acerca al agujero atraída por su gravedad, según un estudio llevado a cabo por científicos estadounidenses.


   Según han explicado los autores, el trabajo, que ha sido publicado en 'The Astrophysical Journal', se ha realizado mediando un programa informático en el que han podido recrear la situación después de más de 50.000 horas de computación en 3.000 procesadores de la Universidad de Clemson en Columbia (Carolina del Sur).

   Los expertos ha señalado que ya se habían hecho simulaciones de este fenómeno, aunque, en esta ocasión se ha utilizado por primera vez el 3D, además de otras innovaciones que hacen de este estudio "el más preciso hasta ahora", según los científicos.

   Ahora, los investigadores intentarán conocer más sobre esta nube, bautizada G2, que se detectó en el año 2002 y cuya composición aún sigue siendo un misterio. Uno de los autores del trabajo, Stephen Murray, ha señalado que "los primeros indicios apuntan a que pudo haber sido una estrella vieja que, tras expulsar aire, perdió parte de su atmósfera exterior". "Podría ser a algo que estaba tratando de ser un planeta y no lo consiguió porque el ambiente estaba demasiado caliente", ha apuntado el científico.

SE PODRÁ VER A TRAVÉS DE LOS TELESCOPIOS

   A medida que la nube se acerca al agujero negro y comienza a caer en el "pozo de gravedad" --un fenómeno que han fechado para septiembre de 2013-- comenzará a arrojar energía, provocando su calentamiento hasta temperaturas increíblemente altas, visibles para telescopios de rayos X en la Tierra, así como para los satélites en órbita como el Chandra X-ray Observatory.

   El punto en el que un objeto estelar no puede escapar de ser tragado por un agujero negro se conoce como el radio de Schwarzschild, una cantidad cuyo valor depende de la masa del agujero negro, la velocidad de la luz y la constante gravitacional. Según ha indicado Murray, G2 pasará lo suficientemente lejos para que escape del punto de no retorno en aproximadamente 2.200 radios de Schwarzschild, o cerca de 200 veces la distancia de la Tierra al Sol.

   Aunque parezca lejos, las simulaciones muestran que la nube no va a sobrevivir el encuentro. "Hay demasiada fricción dinámica y la nube romperá en algún tipo de estructura incoherente", ha indicado otro de los autores, Peter Anninos. "La nube de gas está sentenciada", ha concluido.

Fuente: http://www.europapress.es