miércoles, 31 de octubre de 2012

El fin del mundo y las tormentas solares



Vamos a hablar del fin del mundo que queda poco y hay que estar preparados. ¿Cómo va ser el fin del mundo? Para eso voy a tratar sobre una de las opciones más probables para acabar con la vida en la Tierra: una tormenta solar perfecta.

El equilibrio en el Sol

Recordemos que nuestro Sol está formado principalmente por hidrógeno y por helio. El combustible que mantiene funcionando al astro es el hidrógeno, que se fusiona debido a las altas presiones y temperaturas que tiene en su interior dando lugar al helio.
La energía liberada durante esta reacción nuclear compensa la inmensa fuerza gravitatoria del Sol, que tiene una masa por sí solo igual a la del 98,6 % de la de todo el Sistema Solar. Es decir,  tenemos un equilibrio entre las fuerzas gravitatorias que intentan aplastarlo, y la energía liberada por las reacciones nucleares que intentan que se expanda.
Durante las diferentes etapas de la vida de una estrella se van formando diferentes elementos, así una vez que se haya consumido todo el hidrógeno, una estrella pasa a convertirse en una gigante roja, una estrella en la que se fusionan átomos más pesados para producir el resto de los elementos conocidos, hasta el hierro. Es por eso que se dice que somos polvo de estrellas, ya que todos los elementos que forman nuestro entorno, y a nosotros mismos han sido sintetizados en una estrella.
Por cierto, si el sol se convierte en una gigante roja sería una de las maneras de acabar con la vida en la Tierra, ya que se produce un gran aumento de tamaño de la estrella y unas nuevas condiciones de radiación y temperatura, que harían inviable la vida tal y como la conocemos en la actualidad. Pero tranquilo, para eso quedan 5 o 6 mil millones de años, se me antoja demasiado tiempo ¿verdad?
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El plasma y los campos magnéticos

Las altas temperaturas que tenemos en el Sol hacen que la materia que está contenida en él se encuentre en un estado distinto, como un "gas ionizado" conocido como plasma. Y este plasma se encuentra retenido por unos campos magnéticos inmensos en el Sol, pero en ocasiones este plasma encuentra una vía de escape y es entonces cuando se produce una fulguración solar. Esto consiste en una proyección de material estelar al espacio, pero de muchísimo material. Estamos hablando de una gran cantidad de gas ionizado surcando nuestro Sistema Solar, y pobre del planeta que se cruce en su camino. ¡Que se lo pregunten a Marte!
Marte era un planeta tranquilo y hermoso como el nuestro, con agua, los accidentes geográficos que ocasiona la erosión, su bonita atmósfera y sus cifras del paro en aumento. Pero de repente algo horrible pasó. El viento solar, que es como se denomina al material proyectado por la estrella madre en una fulguración solar arrasó su atmósfera.
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Se cree que esto se produjo por la solidificación de un núcleo metálico fluido, que producía un inmenso campo magnético alrededor del planeta que orientaba a las partículas de plasma hacia los polos. Una posibilidad es que un menor tamaño de este planeta acelerase el proceso de enfriamiento del núcleo metálico. Y el viento solar arrasó su atmósfera, y todo se acabó alli.
Pero por eso no tenemos que preocuparnos, en La Tierra tenemos una cubierta magnética llamadamagnetosfera que impide que el viento solar arrase nuestra atmósfera, y el mayor tamaño de nuestro planeta, nos asegura que tendremos nuestro núcleo metálico de hierro y níquel seguirá fluido durante mucho más tiempo, y por tanto la magnetosfera, que es como se llama al escudo magnético que nos rodea, seguirá protegiéndonos.
La función que tiene es reorientar las partículas cargadas que llegan con el viento solar hacia los polos en la Tierra, siguiendo los llamados cinturones de Van Allen. Una vez que estas partículas cargadas entran en la atmósfera nos dejan un bello espectáculo, las auroras boreales. Entonces no tenemos nada de qué preocuparnos. ¿O sí?
Grandes fulguraciones solares en la historia
Resulta que sí. En varias ocasiones en la historia hemos comprobado que  una mayor actividad del Sol, puede producir que estas partículas cargadas sean capaces de provocar más daño del esperado.
La fulguración de Carrington por ejemplo se produjo en 1859 y fue la mayor producida en 500 años, como consecuencia de esta fulguración se pudieron ver auroras boreales ni más ni menos que en El Caribe. Hasta aquí bien, tenemos una fulguración grande y vemos auroras boreales más al Sur, más gente podría disfrutar de este bello espectáculo. Sin problemas.
El problema es cuando tenemos en cuenta los modernos sistemas de telecomunicaciones. En la fulguración que se produjo el 4 de agosto de 1972, las llamadas de largas distancias en los estados de Norteamérica se vieron afectadas y en 1989 una tormenta solar interrumpió el flujo eléctrico en Canadá, dejando a seis millones de personas sin electricidad. Y la NASA dijo que esta fulguración no había sido ni de cerca de una intensidad semejante a la de Carrington.
Y los efectos sobre los satélites de telecomunicaciones también pueden ser devastadores. En el año 2000 se produjo el "Día de la Bastilla", como se dió a conocer, toda una rebelión en la superficie del Sol que produjo cortocircuitos en los satélites y en el funcionamiento de las comunicaciones por radio, y en 2006 otra fulguración solar  produjo un fallo en los sistemas de posicionamiento por GPS de aproximadamente 10 minutos.
Actualmente estamos en un máximo solar, es decir, estamos en un período donde las fulguraciones solares son más probables, este vídeo por ejemplo muestra una de las producidas en agosto.
Pero no nos preocupemos, las autoridades han tomado las riendas. El Congreso de Estados Unidos hizo un llamado a la población para que estuviesen preparados en caso de una gran tormenta solar, esperadas durante el año 2013, y desde entonces se han  multiplicado las páginas que indican cómo comportarse en una de estas situaciones, y en Europa se han creado varias comisiones de investigación para prevenir las posibles consecuencias.
¿Y tú qué opinas? ¿Se acaba el mundo en un par de meses o seguirá adelante?