jueves, 11 de octubre de 2012

El calendario maya no señala el fin del mundo (teoría)


Los mayas no predijeron el fin del mundo; de acuerdo a la opinión de un investigador famoso, el mundo no se acabará en el 2012.
El mundo no se acabará en el 2012
El calendario maya  podría ayudar a predecir el futuro, pues de acuerdo a una nueva teoría, todo lo que pasó en la historia podría repetirse.

Desde hace años, se ha dicho que el mundo se acabará en el 2012, debido a que el calendario maya ya no marca días más a allá de esa fecha y que una nueva era comenzará a partir del 21 de diciembre del 2012.
Sin embargo, lejos de creen que en verdad la vida del planeta desaparecerá o que en realidad habrá un cambio, se dice que en realidad el calendario simplemente completa su ciclo y que volverá a comenzar (pero que no necesariamente se trata de que el apocalipsis llegará en diciembre).
El arqueólogo Alfredo Barrera explica el siguiente punto de una manera más clara:
“Los mayas sí hicieron profecías, pero no en el sentido fatídico, sino sobre eventos que, de acuerdo con su concepción cíclica de la historia, se podían repetir en el futuro“.
Siempre ha considerado a la cultura maya como una de las más avanzadas en todos los tiempos, gracias a sus considerables aportaciones a la ciencia y ha sido por eso que la teoría del fin del mundo en el 2012 ha tenido mayor difusión entre las personas; pero lo que se invita a hacer a la gente es indagar e investigar más a fondo, pues no todo lo que no marca un final significa que tiene que terminar.
¿Creen que el fin del mundo será en el 2012? Personalmente, creo que todo este sensacionalismo es similar a cuando estábamos a meses de llegar al año 2000: muchas personas creyeron que el mundo cambiaría, pero no fue así.
¿Quieren seguir creyendo en el cambio? Creo que en ese caso, lo mejor es trabajar en un cambio interno para mejorar y tal como los mayas, comenzar un ciclo nuevo a partir del 2013, arrancar de cero. Y si se acaba el mundo, pues al menos habrá sido con resoluciones positivas en la cabeza, ¿no creen?