jueves, 4 de octubre de 2012

La insólita "hibernación" de algunas moléculas de ARN


Un equipo de científicos ha descubierto un nuevo fenómeno del ARN que desafía a algunos dogmas considerados inamovibles.


A juzgar por los resultados de un nuevo estudio, ciertas moléculas de ARN pasan algún tiempo en un estado de reposo comparable a la hibernación, en vez de degradarse o bien de realizar automáticamente su trabajo típico de entrega de instrucciones para la construcción de proteínas en las células.

La investigación sugiere además que este período de descanso no es fruto de una casualidad ni de un error, sino que parece ser un paso programado, vinculado a ciertos tipos de genes, incluyendo algunos que controlan la división celular y determinan dónde trabajarán las proteínas en una célula para mantenerla viva.


Los autores del estudio creen que esto podría indicar que la producción de proteínas en las células no es tan sencilla y clara como lo sugieren los libros de texto de biología. "Esto podría significar que en las proteínas de nuestro cuerpo hay más variaciones de lo que asumimos; significa que los ARNs pueden ser almacenados y reactivados, y no sabemos qué procesos biológicos resultan afectados por ello. Podría influir en el desarrollo embrionario, en la actividad neurológica o incluso en el cáncer", explica Daniel Schoenberg, profesor de Bioquímica Molecular y Celular en la Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, coautor del estudio.

Schoenberg y sus colegas descubrieron este fenómeno al rastrear los orígenes de una estructura en forma de gorra sobre la molécula de ARN mensajero (ARNm).

El ARN mensajero es fabricado en el núcleo de la célula y contiene las instrucciones necesarias para producir una proteína específica que necesita la célula para vivir.

                                                  Hebra de ARN.

Hasta ahora, los científicos creían que cuando un ARNm ya no era necesario para fabricar proteína, la "gorra" sobre él salía de su sitio y la molécula se degradaba. Pero en el laboratorio de Schoenberg se descubrió en 2009 que algunos ARNs mensajeros de los que se creía que ya se habían degradado, todavía estaban presentes en la célula, aunque les faltaba parte de su secuencia.

En este nuevo estudio, los investigadores se han topado con un proceso biológico completamente inesperado: Las acciones de ponerse y quitarse la "gorra" en los ARNs mensajeros fuera del núcleo, resultan de una operación de reciclaje de la "gorra", en el citoplasma de la célula. Este proceso parece poner en "hibernación" a ciertos ARNs, que dejan de estar activos pero no se degradan.

Por ahora, los científicos sólo pueden especular sobre qué implica exactamente este inesperado proceso biológico.

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com